jueves, 30 de julio de 2026

 Si algún día me faltas


No sé en qué momento el miedo

aprendió a vivir dentro de mi pecho.

Llegó sin hacer ruido,

y ahora cada latido

me recuerda que podría perderte.

Hay noches

en las que el sueño me abandona.

Las almohadas conocen mis lágrimas,

la oscuridad escucha mi voz quebrada,

mientras tú duermes sin saber

cuántas veces he llorado en silencio.

Nunca te lo digo.

Guardo mis tormentas

detrás de una sonrisa cansada,

como si esconder el dolor

pudiera impedir que se hiciera realidad.

Cada día siento

que te alejas un poco más,

y yo extiendo las manos

tratando de alcanzar algo

que el miedo insiste en arrebatarme.

No quiero perderte.

No quiero convertirme

en un recuerdo que el tiempo borre,

ni despertar un día

y descubrir que ya no habito

en tus pensamientos.

Me asusta imaginar

que un día olvides mi nombre,

mi risa,

las cosas pequeñas que compartimos,

como si todo lo que fuimos

se deshiciera entre tus manos.

Porque contigo

los colores aprendieron a existir,

y sin ti

el mundo se vuelve gris,

las mañanas pesan,

las noches no terminan,

y el silencio hace eco

donde antes estaba tu voz.

Tal vez nunca sepas

cuántas veces me dormí llorando,

cuántas veces abracé tu ausencia

aunque siguieras estando,

cuántas veces el miedo

me ganó la batalla.

Solo quisiera

que, si algún día miras mis ojos,

puedas ver todo aquello

que mis labios nunca fueron capaces de decir:

que te amo con una intensidad

que a veces también me rompe,

y que mi mayor temor

no es la soledad,

sino un mundo

en el que tú ya no quieras caminar conmigo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario